Llevamos una temporada en la que cada dos por tres cae algún personaje popular, a destacar: Antonio Puerta, Emma Penella, Francisco Umbral, Jose Luis de Vilallonga y más recientemente Luciano Pavarotti.
Una autentica lastima, de verdad, me dan ganas de ponerme a llorar, sobre todo porque perdí la apuesta que hice con mis amigos hace ya unos años que consistía en establecer el orden de defunción de personajes famosos. Pese a los sonados aciertos como el de vaticinar que Castro duraría años y años, que al Papa le quedaban dos telediarios y que Rocío Jurado moriría pronto (vale, lo del Papa no tenía merito, pero lo de la Jurado fue una jugada maestra), pese a esos aciertos, mi primero de la lista sigue vivo y adelgazando en un hospital de Tel-Aviv, si al menos sufriera… pero ni eso.
Como decía… para llorar.





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